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Aparece en el número 14 de Piedra del Molino, el resistente cuaderno poético, nacido en Arcos de la Frontera, que dirige Jorge de Arco.
El molino como cauce del tiempo. La piedra a donde acude la vida cereal para ser devastada. La serenidad ante el anuncio de unos giros sospechados. Aún en la lejanía. La sensación de llegar vacío, sin fruto a su convocatoria. La moneda de haber amado, de amar todavía.
Un viento malhadado ha traido, antes de tiempo, su ruido hasta el poeta. Con él caminamos todos. Por los mismos paisajes.
La piedra del molino
Mas hoy ni el agua va por donde iba
F. MENA CANTERO
Es así: nada queda, todo muda:
la abundancia de ayer, hoy es harina
de otro costal, barril de otra sentina,
vino que ni me mata ni me ayuda.
La piedra del molino gira, viuda:
ni canta el agua ni la brisa inclina
la mies hacia su tolva: en la cocina
de mi historia, la mesa está desnuda.
Hay más miga que pan en su tablero
y es fácil que mañana no haya nada.
Poco importa: viví, fui prisionero
de tu amor y te amé. Cada pasada
de la muela me vuelve más ligero:
pronto seré otra vez cal apagada.
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jueves, 19 de mayo de 2011
viernes, 13 de mayo de 2011
Casi un mundo
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Hace ya casi un mundo, pero no hay olvido. Hace mucho, mucho tiempo que no llegan noticias de amigos y lecturas a este blog. Sin duda que hay algo de desidia, sin duda que algo de alejamiento, pero es el caso que el blogero ha estado distraído con otros menesteres, también de interés para él y para sus convecinos.
Casi un un mundo para la inmediatez en que vivimos, pero el blogero se recuerda en el Casino ecléctico-modernista de Madrid (el de calle Alcalá, no el de Torrelodones) escuchando en la Sala del Torito a Manuel López Azorín. Le recuerda leyendo machadianamente, claro y hondo quiero decir, sus poemas de Solo la luz alumbra, antología que le ha editado Basilio Sial. Manolo es un poeta de lo meridianamente humano, del temblor de lo sencillo. Estuvo el blogero, se recuerda a sí mismo, arrebujado en los sillones con Carmina Casala y su Jesús, con Julián Creis y Jesús Hilario, con Pedro A., con Juan Pedro Carrasco. Estos dos últimos toman partido por la poesía de Manolo en sendos artículos incluidos en el libro. Y con Rodríguez Búrdalo. Manuel lucía como un novio joven aquella tarde del martes 26 de abril.
También se recuerda en Vallekas, en Radio Vallekas el miércoles 27 de abril, momentos antes del tercer partido del siglo. Mientras Mou ensayaba sus porqués ante el espejo, en la emisora se celebraban los 100 programas de “Poetas en el aire” que mantiene Sebastián Galán con inteligencia, voluntad y coraje. Jugaba Messí, descansaba Ronaldo, mientras Enrique Gracia y quien esto escribe desgranaban poemas entre canciones flamencas. Fue una hora mágica que pueden escuchar en este enlace http://www.poetasenelaire.com/2011/04/27/programa-n%c2%ba-100/ . Luego, tras el partido y su rebotica, llegaron varios autobuses de poetas y cantautores amigos dispuestos a permanecer hasta las tantas. Leía Alfredo Piquer y entraba Teo Rubio cuando, tras el trocito de tarta, abandonábamos el recinto. Ánimo a Sebastián. Puede llegar a 1000 programas sin repetir poeta. O más. Sé que los hay en las cercanías.
Una semana después, mudo ya el futbolero portugués, presentó Elvira Daudet un nuevo libro suyo, Laberinto Carnal, tan vital, tan elegantemente triste y tan reivindicativo de la emoción y de la soledad como todo lo que escribe. Sin antifaces, comprometidamente carnal con su persona y con el mundo con que la castigamos. Alejandre la presentó con la misma calidad que cariño. Elvira leyó con ansiedad, intranquila con la verdad que pregonaba. Inquieta y feliz como una mujer sin papeles. Por allí otra vez Carmina y Jesús lleno de zéjeles. Por allí Rafael Soler y Lucía. Por allí Elgarresta. Conmigo Antolín y María González y un amigo cordobés, Jorge Díaz, de línea clara. Por allí Maxí Rey y su ojo, vueltos ambos de León. Compramos el libro. Nos fuimos pronto, Ricardo, el de Libertad8, tan sólo ofrecía insípidas palomitas con la cerveza. Al final apareció Porta, Emilio, anunciando el inscrito número 2000 en su NetWriters. Y animándome. Que la Poesía lo ampare.
Luego ocurrió lo de Mayo de Versos. Tal vez merezca terner un momento para contarlo. Hubo muchos amigos. Mucho calor y primavera. Todo pasa y todo queda, que dijo el de la ceniza en las solapas.
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Sospecha
Siento que me abandona, que me huye,
cada día la encuentro más distante, más fría,
ya nunca me sonríe ni me dice que me ama;
se oculta en el periódico y me ignora.
Y cuando le pregunto ¿qué te pasa?,
responde distraída que no es nada,
pero ya no me asalta en los rincones,
ni me enciende la piel con sus caricias.
Las noches son de escarcha sin su abrazo
-dormimos hace tiempo en camas separadas-.
Y relecosa me ha dado por pensar
si será que la vida se me escapa.
Elvira Daudet
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| López Azorín en mitad de los aplausos, en el Casino |
Casi un un mundo para la inmediatez en que vivimos, pero el blogero se recuerda en el Casino ecléctico-modernista de Madrid (el de calle Alcalá, no el de Torrelodones) escuchando en la Sala del Torito a Manuel López Azorín. Le recuerda leyendo machadianamente, claro y hondo quiero decir, sus poemas de Solo la luz alumbra, antología que le ha editado Basilio Sial. Manolo es un poeta de lo meridianamente humano, del temblor de lo sencillo. Estuvo el blogero, se recuerda a sí mismo, arrebujado en los sillones con Carmina Casala y su Jesús, con Julián Creis y Jesús Hilario, con Pedro A., con Juan Pedro Carrasco. Estos dos últimos toman partido por la poesía de Manolo en sendos artículos incluidos en el libro. Y con Rodríguez Búrdalo. Manuel lucía como un novio joven aquella tarde del martes 26 de abril.
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| En el estudio de Radio Vallekas |
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| Elvira leyendo su Laberinto |
Luego ocurrió lo de Mayo de Versos. Tal vez merezca terner un momento para contarlo. Hubo muchos amigos. Mucho calor y primavera. Todo pasa y todo queda, que dijo el de la ceniza en las solapas.
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Sospecha
Siento que me abandona, que me huye,
cada día la encuentro más distante, más fría,
ya nunca me sonríe ni me dice que me ama;
se oculta en el periódico y me ignora.
Y cuando le pregunto ¿qué te pasa?,
responde distraída que no es nada,
pero ya no me asalta en los rincones,
ni me enciende la piel con sus caricias.
Las noches son de escarcha sin su abrazo
-dormimos hace tiempo en camas separadas-.
Y relecosa me ha dado por pensar
si será que la vida se me escapa.
Elvira Daudet
miércoles, 4 de mayo de 2011
Otra vez MAYO DE VERSOS
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En Piedrabuena, Ciudad Real, se celebrará el próximo sábado 7 de mayo una nueva edición del MAYO DE VERSOS, un encuentro poético en donde poetas de la localidad y poetas convocados acuden para disfrutar leyendo sus versos ante el público. También asisten cantantes y músicos que hacen de la tarde un tiempo amable y casi maravilloso. A las 20 horas, en el Centro Cultural.
En este 2011 vendrán a estar con la gente de Piedrabuena: Sagrario Hernández, José Luis Morales, Natividad Cepeda, José María González Ortega, Davina Pazos y Tano García-Page.
En Piedrabuena, Ciudad Real, se celebrará el próximo sábado 7 de mayo una nueva edición del MAYO DE VERSOS, un encuentro poético en donde poetas de la localidad y poetas convocados acuden para disfrutar leyendo sus versos ante el público. También asisten cantantes y músicos que hacen de la tarde un tiempo amable y casi maravilloso. A las 20 horas, en el Centro Cultural.
En este 2011 vendrán a estar con la gente de Piedrabuena: Sagrario Hernández, José Luis Morales, Natividad Cepeda, José María González Ortega, Davina Pazos y Tano García-Page.
lunes, 25 de abril de 2011
Un poema: Denuncia
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Me gustaba leer
despacio a los poetas que me amaban
me hicieron tanto mal
que sin piedad, ni furia, ni esperanza,
sabedlo, los denuncio.
Abrir cualquier poema
era andar los anhelos,
su mirada inicial, el primer pacto,
la inocencia febril
de quien se sabe
un amado sin dudas
en los brazos sin dudas de la amante
me excitaban sus voces, su experiencia,
saber que mis excesos
eran sólo detalles cotidianos:
el final de una juerga,
dos cuerpos en misterio,
lo frágil de vivir enamorado.
Poco a poco avanzaba
descendía
en las tardes de siesta, sin presura,
por aquellos renglones,
epidermis
a mi tacto en minutos
siempre calmos.
Me gustaba leer despacio a los poetas.
Lentamente,
el calor y sus verbos
me ganaron
hasta el favor del solitario vicio
al público secreto
que a nadie confesaba
de masturbar palabras y veranos.
(Jaime Gil y Claudio
Rodríguez, os lo juro, fueron ellos;
yo no sabía nada de la vaina
entraron con sigilo,
con estíos y sombras
en la casa
fueron ellos, canallas, que me amaron).
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Me gustaba leer
despacio a los poetas que me amaban
me hicieron tanto mal
que sin piedad, ni furia, ni esperanza,
sabedlo, los denuncio.
Abrir cualquier poema
era andar los anhelos,
su mirada inicial, el primer pacto,
la inocencia febril
de quien se sabe
un amado sin dudas
en los brazos sin dudas de la amante
me excitaban sus voces, su experiencia,
saber que mis excesos
eran sólo detalles cotidianos:
el final de una juerga,
dos cuerpos en misterio,
lo frágil de vivir enamorado.
Poco a poco avanzaba
descendía
en las tardes de siesta, sin presura,
por aquellos renglones,
epidermis
a mi tacto en minutos
siempre calmos.
Me gustaba leer despacio a los poetas.
Lentamente,
el calor y sus verbos
me ganaron
hasta el favor del solitario vicio
al público secreto
que a nadie confesaba
de masturbar palabras y veranos.
(Jaime Gil y Claudio
Rodríguez, os lo juro, fueron ellos;
yo no sabía nada de la vaina
entraron con sigilo,
con estíos y sombras
en la casa
fueron ellos, canallas, que me amaron).
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viernes, 15 de abril de 2011
De viaje, de vuelta
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Delirium tremens público de Oscar y Guadalupe esta noche en Los Diablos de Apodaca, y yo de viaje. Escamoteado final para una semana que ha sido agitada y viajera. El sábado/ocho vi y viví el grupo poético que Jesús Aparicio mantiene en Guadalajara, en esa Biblioteca de la Plaza Dávalos, maravillosa. Miran, conocen, buscan, inquieren, escriben, sueñan, acompañan, dan. Casi dos horas de conversación sedente sobre mis dos últimos libros, otra paseada, y otras dos o más masticatorias, hicieron de mi estancia alcarreña un lugar de amistad. Un lugar de saber poético donde viven Pepe Calleja, Paulino, Loli, Antonio, Isidra, Alberto, Ana, Amparo, Carlos, Inma, Carlos Freites... Y en todo lo del sábado, revoloteadora, la chispeante avispa de Paco G. Marquina. Poeta o diablo.
Las onduladas palmeras azules rojas y blancas de paseo marítimo de Alicante arroparon, lunes/once, la visita a la que fui convocado. Mal calmoso, luz de espera. En la sala Rafael Altamira, de la Permanente de la UA, Concha Bru y Carles Cortés, según lo previsto, dijeron de mí. Luego el exordio, luego la lectura de versos de Boccaccio, de versos de Paisaje. Algo de electricidad azul, algo de complicidad creí notar, aún sin llegar al rumor de besos ni al batir de alas. Vinieron a estar con los alumnos de UP y conmigo, en su amabilidad, los manchegos Raimundo Escribano y Manolo Parra, poetas y ya también alicantinos. Vino mi paisano Ramón Fernández, párrafo cierto. La noche terminó en taberna, con un excelente, lo juro, cabernet alicantino.
Ramón Fernández, llamado Palmeral por todos, es poeta y pintor. Pintor por dedicación y poeta por necesidad vital. Especialista en Miguel Hernández, es en realidad un agitador cultural de primera fila. Actos, tertulias, exposiciones. Está en todo y en todas. Busca y es buscado. Mira y es mirado. Filma, graba, da fe, con modestia y constancia, de cualquier aliento cultural de la ciudad costera. Tiene casi 500 entradas de video colgadas en el tube, incluida la de mi lectura. Mantiene un blog ágil. Me habló, le hablé, hablamos de todo cuanto cupo. Anoto su amabilidad. Nacimos el mismo año, en el mismo pueblo, a solo tres meses y cien metros de distancia. Porque mantiene el orgullo de haber nacido en Piedrabuena, yo proclamo el de haberle conocido.
Y Sebastián Galán, otro agitador. De las ondas, con su famoso “Poetas en el aire” de Radio Vallekas, que el próximo 27 de cumple 100 emisiones. Leyó el jueves/14deabril en la tertulia de Cortijo y Juan Pedro. Por los balcones llegaban, desde Sol, los cánticos morados Hombre de poesía cargada de corazón, directo. De la clara palabra. De Salmoral (Salamanca). Hombre y voz entre la piedra y el barro. Su poesía y el canto porteño de Estela hicieron desaparecer la hora. EGT lo presentó. Carmina, Cristina, Hortensia, Isidro, Alejandro… hicieron conversado el final. Que el mismo Dios al que nuestras autoridades libran de procesiones ateas les guarde en estos días -de paz, de marmontaña, o de religiosidad barroca- que se avecinan.
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| El sueño de Miguel, por Palmeral |
Las onduladas palmeras azules rojas y blancas de paseo marítimo de Alicante arroparon, lunes/once, la visita a la que fui convocado. Mal calmoso, luz de espera. En la sala Rafael Altamira, de la Permanente de la UA, Concha Bru y Carles Cortés, según lo previsto, dijeron de mí. Luego el exordio, luego la lectura de versos de Boccaccio, de versos de Paisaje. Algo de electricidad azul, algo de complicidad creí notar, aún sin llegar al rumor de besos ni al batir de alas. Vinieron a estar con los alumnos de UP y conmigo, en su amabilidad, los manchegos Raimundo Escribano y Manolo Parra, poetas y ya también alicantinos. Vino mi paisano Ramón Fernández, párrafo cierto. La noche terminó en taberna, con un excelente, lo juro, cabernet alicantino.
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| Ramón Fernández "Palmeral" |
Y Sebastián Galán, otro agitador. De las ondas, con su famoso “Poetas en el aire” de Radio Vallekas, que el próximo 27 de cumple 100 emisiones. Leyó el jueves/14deabril en la tertulia de Cortijo y Juan Pedro. Por los balcones llegaban, desde Sol, los cánticos morados Hombre de poesía cargada de corazón, directo. De la clara palabra. De Salmoral (Salamanca). Hombre y voz entre la piedra y el barro. Su poesía y el canto porteño de Estela hicieron desaparecer la hora. EGT lo presentó. Carmina, Cristina, Hortensia, Isidro, Alejandro… hicieron conversado el final. Que el mismo Dios al que nuestras autoridades libran de procesiones ateas les guarde en estos días -de paz, de marmontaña, o de religiosidad barroca- que se avecinan.
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domingo, 10 de abril de 2011
Como una semana de abril
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MARTES. Estuvo el martes cinco José Luis sereno, dolorido y lúcido. Leía en Montesinos por vez primera después de lo suyo. Vicente Martín, el poeta de Torrejón de la Calzada, lo presentó transparente, con la enorme habilidad de las palabras justas. Por medidas y exactas. Ninguno de los dos quiso ocultar el dolor pasado. Leyó mi amigo José Luis Morales sus soleás en compañía. Tríadas de octosílabos asonantados, sentencias que dilucidan los pasos por la frontera de la vida y de la muerte, y su no perdida extrañeza. Hubo lugar para un humor que no le deja, afortunadamente. Y sitio para las nuevas ambiciones poéticas, para las aguas puras, cristalinas y antiguas y los chopos que en ellas se miraban con pasión adolescente. También para gritar con fe contra lo injusto. Lo oyentes sabían, sabíamos, que aquello era una lectura diferente. De resistencia, de conquista.
MIÉRCOLES. Con María Sanz en Alcalá de Henares, el miércoles seis. Con ella, yo. A presentar su Retablo de cenizas, premio Ciudad de Alcalá. Un poemario, el de la sevillana, del que dije y repito que es un recorrido sobre el desaliento amoroso, sobre la sosegada belleza de la melancolía, mientras la mirada de la poeta recorre los escenarios sicilianos que fueron sedes del amor vivido o presentido; envuelto todo en ese aura de misterio, de pálpito sensorial y temblor emotivo que de forma tan personalísima tiñe toda la poesía de nuestra autora. María Sanz sabe mucho, muchísmo de poesía, tanto como de amistad y de alegría conversadora.
JUEVES. Por estar en Alcalá no asistí a la presentación de Las cartas que debía, un nuevo vitruvio de Rafael Soler. Aunque el jueves siete, y desde temprano, comenzaron a llegarme las noticias. Paco Moral: es un vitruvio de lujo, solapado, papel hueso, recomendado; se lo merece. En un correo de Paco G. Marquina: otro éxito editorial y de público, auguro varias ediciones. Me llamó Emilio Porta: enumeraciones de imágenes nada caóticas, es la modernidad segmentada. Carmina Casala me advirtió: gentes de pie, en pie, lleno que asusta, hasta en las escaleras, Rafael es un poeta mediático y bueno, la cuadratura. Pepe Elgarresta: el libro es una bomba, una atalaya sarcástica e inteligente, qué envidia. Jaime Alejandre: poemario con el glamour preciso para ser leído en mi próximo vuelo transatlántico, me lo reservo. Aunque yo aún sigo esperando informaciones.
Sé que, búsquenlos, María A. Ortega, Montse Morata, Ana Montojo, Rosa Jimena, Jorge Torres, José Luis Nieto Aranda, Rafael González Serrano, Alberto Infante, Manuel López Azorín, Antonio Daganzo, Manuel Cortijo Cieza, Elvira Daudet, Rafael Borge, Enrique Gracia Trinidad, Eugenio Cobo, Miguel Galanes, Eduardo Merino, Juan Ruiz de Torres, Ángela Reyes, Justo Jorge Padrón, María Fraguas, Manuel Quiroga, Ana Ares, Pepa Nieto, Antonino Nieto, José Luis Morales, José María Prieto y José Luis Fernández Hernán también asistieron a la presentación de Las Cartas... antes de partir ¿en autobús? hacia Cosmopoética, pero nada me han dicho hasta el momento.
VIERNES. Dos ojos de vidrio y de memoria virtual anotaron la lectura de Maxi Rey. Su ingreso en la academia, Libertad8, de los hazversos. De mirar a ser mirado. De escuchar a ser escuchado. Maxi aceptó el reto y leyó un anticipo de su Escuela de mujeres. Poemas de la cercanía humana, de la mujer y sus edades, de la piedra que advierte y del hombre que espera. Toques ligeros de cotidianeidad y sorna. Pero Maxi, observado por Maria Jesús, estuvo didáctico, no quiso que perdiéramos las complejas claves manejadas. Me gustó que hiciera pública su obsesión por la memoria prerromana, precristiana, casi perdida en nuestra peninsular sociedad. Lleno en las mesas y en la barra. Repitieron muchos asistentes de los convocados por Rafael Soler, que actuó de cameraman, hartos sin duda de los fugaces escenarios cordobeses de Cosmopoética. Y de sus yeserías. Hicieron, hicimos, muy requetebién.
| José Luis Morales, Marisa y Vicente Martín (Foto R.C. Montesinos) |
MIÉRCOLES. Con María Sanz en Alcalá de Henares, el miércoles seis. Con ella, yo. A presentar su Retablo de cenizas, premio Ciudad de Alcalá. Un poemario, el de la sevillana, del que dije y repito que es un recorrido sobre el desaliento amoroso, sobre la sosegada belleza de la melancolía, mientras la mirada de la poeta recorre los escenarios sicilianos que fueron sedes del amor vivido o presentido; envuelto todo en ese aura de misterio, de pálpito sensorial y temblor emotivo que de forma tan personalísima tiñe toda la poesía de nuestra autora. María Sanz sabe mucho, muchísmo de poesía, tanto como de amistad y de alegría conversadora.
| Rafael Soler |
| ¿Dónde? (Ampliar para buscar) |
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| Maxi Rey en Libertad 8 |
miércoles, 6 de abril de 2011
Dos huidas, dos encuentros extramuros
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Uno: Guadalajara
No es normal que este blog se ocupe de las actividades de su blogero. Siempre es una anomalía. Como en este caso. Pero quien esto escribe quiere declarar, por si alguien le busca, que el próximo sábado, 9 de abril, estará en Guadalajara por la mañana, a las 11 y media, en la Biblioteca de la Plaza Dávalos, con un grupo de poetas y lectores que han hecho seguimiento de Cuaderno de Boccaccio y de Paisaje (en tercera persona). Lecturas que desean comentar, y que agradece. De esta salida es responsable mi buen amigo Jesús Aparicio.
Dos: Alicante
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También declara que el lunes 11, del mismo abril, a las 20.15, estará en la Sala Rafael Altamira, de Alicante: espacio de la Universidad Permamente de la UA. Huye de Madrid invitado por Concha Bru, la directora de dicha Universidad, y será presentado por el escritor Carles Cortés. El encuentro, pensado para mantener un diálogo con los alumnos de la Universidad Permanente, tiene también carácter abierto a cualquier persona interesada..
lunes, 4 de abril de 2011
El Alambique de Ángel Crespo y Amador Palacios
Las personas que aparecen en esta fotografía presentaron hace unos días en el Ateneo de Barcelona la revista “El Alambique”. El número 2, el que se destina a glosar la obra y la vida de Ángel Crespo. Número que estoy deseando que sus editores me hagan llegar. Hicimos en este blog la nota sobre la presentación del primer número, que adquirí. Estuvimos en la que se hizo en el Ateneo de Madrid de este número 2, y no pude comprarlo, estando a la venta: hubiera sido el único, los demás asistentes lo tenían como gentileza y no era de buen gusto romper tan relajado ambiente. La presentación de “El Alambique” en la ciudad final de Crespo, muy exitosa de público, precedió en pocos días a la presentación en Ciudad Real, su lugar natal, de una biografía del poeta manchego. Alcoleano, más bien.
Amador Palacios, poeta, crítico, cronista del postismo y amigo personal de Ángel Crespo, es el coordinador del número citado de "El Alambique" y el autor de la biografía del mismo que ha editado Almud, editorial que vive gracias a la voluntad de Alfonso G. Calero y de la Junta de Comunidades. La modestia material de la edición no oculta la fortaleza del intento. Amador ha trazado una línea clara en donde vida y obra alternan su discurso con sobriedad y justeza. Sin alardes eruditos, pero con sabia información y largueza de buen gusto, los perfiles de Ángel Crespo se muestran nítidos tanto en sus etapas de formación o joven postista como en la travesía desde el realismo mágico al compromiso de la época de “Poesía de España”. Después la crisis poética, moral y cívica que lo llevó al peregrinaje, a la mixtura de las lenguas y las afamadas traducciones, a la alquimia final del fuego y sus ocupaciones. Amador deja claro el afán sagrado por la poesía, afán que ocupó al manchego desde la infancia a sus horas finales. Me ha agradado especialmente la narración comedida de las relaciones entre biógrafo y biografiado. Y sobre todo que Amador no pierde nunca de vista la fidelidad de Ángel, en y tras sus múltiples viajes, con los hombres, las noches, las jaras y los ciervos, los panes y el rocío de sus paisajes juveniles de Alcolea de Calatrava. Tan mismos y tan cerca de los míos.
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Como en el vaso
Como el agua toma la forma
del vaso, así la luz
que con tanto afán busco
pueda tomar la forma
que no sé imaginar
de mi propia mirada.
¿O tomar mi mirada
la forma de la luz?
(Poema de Ángel Crespo escrito sobre su lápida, en Calaceite.)
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| José Corredor Matheos, Amador Palacios, Ángel Guinda, Agustín Porras y Pilar Gómez Bedate |
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| Ángel Crespo |
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Como en el vaso
Como el agua toma la forma
del vaso, así la luz
que con tanto afán busco
pueda tomar la forma
que no sé imaginar
de mi propia mirada.
¿O tomar mi mirada
la forma de la luz?
(Poema de Ángel Crespo escrito sobre su lápida, en Calaceite.)
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