Si han existido ojos enamorados de lo sutil, si una horizontal divide el aire y es pasmo, serenidad, si lo inconcreto se amaga y juega tras/con los muros, si la sorpresa y la ternura son ofrecidas a la vez, si la vida tiembla cuando la luz y el color se conocen y caminan juntos por un lienzo, si las manchas susurran quietud a lo cotidiano porque aún no son, si las lejanías son dudas y son certezas, revelaciones, si un pincel estudió en los equilibrios, si el dolor y el futuro viven amortiguados, viven apenas y esperando, si lo difuso, si la decidida timidez, si la vida y sus sospechas... son para mí creíbles es porque esta mañana, 20 y septiembre, he visitado detenidamente a Carmen Laffón en el Thyssen. Hice unas fotos.



No hay comentarios:
Publicar un comentario