Si han existido ojos enamorados de lo sutil, si una horizontal divide el aire y es pasmo, serenidad, si lo inconcreto se amaga y juega tras/con los muros, si la sorpresa y la ternura son ofrecidas a la vez, si la vida tiembla cuando la luz y el color se conocen y caminan juntos por un lienzo, si las manchas susurran quietud a lo cotidiano porque aún no son, si las lejanías son dudas y son certezas, revelaciones, si un pincel estudió en los equilibrios, si el dolor y el futuro viven amortiguados, viven apenas y esperando, si lo difuso, si la decidida timidez, si la vida y sus sospechas... son para mí creíbles es porque esta mañana, 20 y septiembre, he visitado detenidamente a Carmen Laffón en el Thyssen. Hice unas fotos.
MIENTRAS LA LUZ
POESÍA / CRÓNICAS / AMIGOS
domingo, 20 de septiembre de 2026
jueves, 17 de septiembre de 2026
ESTOY LEYENDO la literatura diarística de Hilario Barrero. La última. La graveza publicada por Carlos Alcorta en Libros del Aire. Aparece el poeta atravesado por el tiempo. Dardo que se une a los del amor, siempre prevenido, a los de la cotidianeidad de la urbe y sus posibilidades, a los del afán por el saboreo de cuanto la poesía, en su móvil quietud, sabe ofrecer. También a las saetas-recuerdo de sus días toledanos. Escribe intenso Hilario, decidido y potente a veces, a veces delicado y conmovido. La vida galopa, le conduce ya. De poco sirven las riendas ¿quién puede sujetar dos manecillas?, pero la belleza...., pero el otro...., pero los otros. Es imposible dejar de ser, dejar de escribir. Incapaz como es de no mirar a los ojos del día, a los torrentes poéticos, hoy le he subrayado esto que deseo trasladar. Dice Hilario: "El engaño en el poema es la dosis que la poesía necesita para ser poesía. La verdad nos engaña, la poesía engañosa nos libera, nos enseña el otro camino, nos da soluciones". Y no es paradoja.
miércoles, 26 de agosto de 2026
VA A comenzar el curso 26-27. "Mientras la luz", el blog que un día fue mi habitación y exilio, agoniza como casi todos los blogs, superado por las nuevas redes. Tan dinámicas, tan amenazadoras, tan capaces de forjar voluntades a la medida del mandamás. Los poetas --sedicentes o verdaderos-- seguimos a lo nuestro, a intentar construir poemas: redes que quisiéramos capaces de atrapar algo de la poesía que el viento y las nubes llevan y ofrecen.
Solo tenemos, tienen, palabras. Hoy me he encontrado una cita de Ungaretti, obvia por otra parte, pero que sirve para recordar. Las palabras son como las fotos del móvil que disparamos con tanto ánimo intentando apresar una puesta inmensa y verdadera del sol. La imagen obtenida es luego apenas un remedo de lo que vimos y nos atrajo. Así juega la emoción con el poema. A ese juego se ofrecen la técnica, el oficio, la fascinación... y la palabra como único material. Ese adobe maleable y feroz con que intentamos. Ese alimento que nos lleva siempre a la insatisfacción.El poema que añado es de "En donde resistimos", y quería decir algo de esto.
Bienvenidos al curso que comienza, a los abrazos, a las gratitudes, a lo imposible. Seguimos.
VOLVEMOS DE MOGUER
Volvemos de
Moguer,
volvemos de la Casa,
un sol
ya no beligerante
con las arenas y
el oeste se hunde
sólo para nosotros
logras que me
detenga, quieres
fotografiar el
horizonte ileso,
el resplandor
oscuro, este mar entre pinos,
lo varado,
es la vieja
costumbre de los atardeceres
que habita en el
recodo de El Rompido
la luz habla a los
ángeles
–me dices–,
deambula
desde la voluntad
a los delirios
miro paciente
tu esfuerzo por
captar cuanto te inquieta
no esperes que la
imagen logre
recoger el momento
–te señalo–,
su nuda plenitud,
algo
de esta verdad
conoces,
tu mirada también
me advierte de lo
escrito que ninguna
palabra se
contiene
entera y pura en
su grafía
el sol sigue
cayendo.
sábado, 27 de junio de 2026
Un poema de 2026. Atlántida
Atlántida
Dijo Luis (Feria) que la infancia
era un lugar sin sombra
y días rojos
donde la urdimbre de la tierra
hervía
Luis que anduvo en la vaina
de ser solo y poeta,
era lágrima oscura, oscura lágrima,
Luis soñaba la infancia
como celebración, como lo puro
impuro
¿estaba
acaso en lo incierto? ¿en lo cierto?
la infancia es la luz niña, Luis,
la infancia es un vacío inagotable,
no saber que nacimos
ni moriremos,
el único presente al que creer,
lo que nos queda.
sábado, 30 de mayo de 2026
SALTADOR DE PAESTUM
Por César R. de Sepúlveda
No para ser admirada en un museo:para la oscuridadde una tumbafue pintada esta escena.
Frente al cielo de yeso mortecinonos compete soñar con el azul,la hora de esplendor mediterráneo,la vibración solar, el aire cálido.
No importa todo esto: es la gracia del cuerpo,la tensión de los músculos,la aceptación consciente y decidida,ese signo que trazaen el aire,lo que en verdad enciende nuestros ojos.
Sin entender —¿qué es entender, en arte?—,sin poder afirmar si ha querido el artistacantar la plenitudde la vida,o encomiar la serena aceptaciónde quien,desprendido de todo, baja inermehacia el mar encrespado,la imagen nos concierne e interpela.
Sin saber explicar —¿para qué? ¡No hace falta!—sabemos que, tan lejosde aquel instante nítido y glorioso,también nosotros, anuestra propia caídapodemos infundir cierta belleza,dignidad y propósito.
miércoles, 1 de abril de 2026
Un poema de César R. de Sepúlveda
Para Carmen Palomo Pinel
𝑇𝑜𝑟𝑟𝑒𝑠, 𝑝𝑜𝑛𝑒𝑑 𝑎𝑙 𝑝𝑎𝑏𝑒𝑙𝑙𝑜́𝑛 𝑠𝑜𝑛𝑟𝑖𝑠𝑎
Rubén Darío
Con todo y
la que está
cayendo
en este
mundo que boquea y muere;
con todo y
el desplome de los precios
de la carne
de niño en los mercados;
con el odio
creciendo como un cáncer
en los
telediarios;
con todo y
con la vida
hecha una
pura llaga insoportable,
qué suerte
que alguien diga ahí está,
venid a ver
conmigo,
dejaos
traspasar, brote la luz
de la
herida.
El ciervo
vulnerado
por el otero
asoma,
por ejemplo,
esta tarde
de marzo
escuchando
una voz también sonrisa.
No cura
—¿quién
podría
sanarnos?—,
pero deja
entrever
que hay algo
de esperanza
entre tanta
ceniza.
Que la
fragilidad es resistencia.
Que existe,
oh maravilla,
con todo y
la que está
cayendo, la
promesa,
el corazón
en llamas, el milagro.
Eso que
algunos llaman poesía.
26 / 03 / 26.
En la Sala de Cristal.
miércoles, 25 de febrero de 2026
El asedio. Un poema 2026
Todo poema acontece en sí mismo,
es en sí, para sí: acto que tiende
hacia la perfección,
edificio al encuentro con su felicidad
todo poema acontece en sí mismo,
es un útero,
es una ciudadela,
un cerrado fortín que desafía
¿y a nosotros —lo externo—,
qué nos es dado hacer?
¿asediar el poema?, ¿conseguir asaltarlo?
¿lograr el egoísmo de que entonces habite
en él nuestra emoción?



