miércoles, 26 de agosto de 2026

    VA A comenzar el curso 26-27. "Mientras la luz", el blog que un día fue mi habitación y exilio, agoniza como casi todos los blogs, superado por las nuevas redes. Tan dinámicas, tan amenazadoras, tan capaces de forjar voluntades a la medida del mandamás. Los poetas --sedicentes o verdaderos-- seguimos a lo nuestro, a intentar construir poemas: redes que quisiéramos capaces de atrapar algo de la poesía que el viento y las nubes llevan y ofrecen.

Solo tenemos, tienen, palabras. Hoy me he encontrado una cita de Ungaretti, obvia por otra parte, pero que sirve para recordar. Las palabras son como las fotos del móvil que disparamos con tanto ánimo intentando apresar una puesta inmensa y verdadera del sol. La imagen obtenida es luego apenas un remedo de lo que vimos y nos atrajo. Así juega la emoción con el poema. A ese juego se ofrecen la técnica, el oficio, la fascinación... y la palabra como único material. Ese adobe maleable y feroz con que intentamos. Ese alimento que nos lleva siempre a la insatisfacción. 

El poema que añado es de "En donde resistimos", y quería decir algo de esto. 

Bienvenidos al curso que comienza, a los abrazos, a las gratitudes, a lo imposible. Seguimos.

 VOLVEMOS DE MOGUER
 
Volvemos de Moguer,
volvemos de la Casa, un sol
ya no beligerante
con las arenas y el oeste se hunde
sólo para nosotros
 
logras que me detenga, quieres
fotografiar el horizonte ileso,
el resplandor oscuro, este mar entre pinos,
lo varado,
es la vieja costumbre de los atardeceres
que habita en el recodo de El Rompido
 
la luz habla a los ángeles
–me dices–, deambula
desde la voluntad a los delirios
 
miro paciente
tu esfuerzo por captar cuanto te inquieta
 
no esperes que la imagen logre
recoger el momento –te señalo–,
su nuda plenitud, algo
de esta verdad conoces,
tu mirada también
me advierte de lo escrito que ninguna
palabra se contiene
entera y pura en su grafía
 
el sol sigue cayendo.