domingo, 3 de junio de 2018

Balance, un poema de Elvira Daudet

      Hoy que su cuerpo se consumirá de forma definitiva, quiero decir que pocas voces han sido capaces de transitar por y de trasmitir las emociones con la poderosa claridad de Elvira Daudet. Tenaz dentro de un físico frágil, encontró en la poesía, como también en los y las poetas, el bálsamo suficiente para revivir. Mujer enhiesta en dignidad, me honró permitiendo que la acompañara en la presentación de su Poesía Completa (Evohé, 2016) tarde, junto a tantas otras, en que fuimos felices juntos. El frío nunca volverá a ser violeta, doce rosas rojas te acompañan. Vuela Elvira. Puedes porque tú nos diste alas.


Todo está consumado, es hora del silencio.
Os di la entraña,
lo que tuve más mío y verdadero
en el extraño viaje
que me correspondió:
el frío violeta y el horror de la España
del grito sofocado por los ríos de sangre
que pudrieron mis ojos infantiles.
Los grumos del dolor inconcebible,
mis tres mejores versos, escritos al futuro
en la sangre más joven, más entera,
coagulada en las rosas fallidas del invierno.
Abrí sin compasión los labios de la herida
para mostrar el cráter de lavas destructoras,
la triste cordillera de cenizas
que invadieron la aorta y ahogaron el amor.
Es hora de callar, todo está dicho.

11 comentarios:

Jorge Torres Daudet dijo...

Poco tiempo pasado, estabais guapos los dos, mi hermana, perdona Paco, más. Y ese poco tiempo ha borrado su belleza,siempre en nuestro recuerdo,y su presencia física. Ahora en nuestros corazones.
Ella te tuvo en el suyo. Un abrazo fuerte, Paco.

Anónimo dijo...

"Es hora de callar,todo está dicho".
Mejor hablar muy quedo en el silencio de las horas que acortan las distancias hasta el inevitable reencuentro. Y evitar las palabras, para qué, teniendo tan entero su recuerdo.Su palabra tan firme,empero suave. Su camino de luz y sufrimiento...

fcaro dijo...

Querido Jorge, pregunté por ti y Jaime me dijo que estabas muy afectado. Sé la admiración que tuviste por ella, además, claro,de un inmenso cariño. Uno de los momentos de más riesgo y más felices de mi vida fue cuando me eligió para presentar sus obras completas. Fue una tarde a su lado maravillosa. Recibe mi abrazo más fuerte.

fcaro dijo...

Preciosa continuidad del tremendo verso de Elvira. Gracias amigo.

Emma Fondevila García dijo...

Elvira supo hacerlo todo con dignidad y elegancia. Esta despedida es prueba evidente de ello. Gracias, Paco, por compartir con nosotros el gran afecto que le tenías.

fcaro dijo...

Emma, bien sabes que en los afectos era uno más de tantos como tenía. Vosotros, por ejemplo. Si logramos endulzar sus últimos años, podemos estar alegres.

Río Aguilar dijo...

Doy fe que los endulzasteis.
Un abrazo y gracias

Laura Caro dijo...

Era única y auténtica. Una mujer admirable, muy completa, sencilla y grandiosa a la vez, que tenía un magnetismo personal y una fuerza impresionante y sabía transmitirlo con una simple mirada o con unas exquisitas letras. Hemos sido afortunados por haber podido compartir con ella algún tiempo. La llevaré para siempre en mi recuerdo.
Un abrazo, primo.

fcaro dijo...

Así es Laura, la describes perfectamente. Y estoy contigo en la suerte de haberla conocido. Un abrazo, prima.

Javier Díaz Gil dijo...

Querido Paco, no tuve la suerte de conocerla personalmente pero su poesía es tan honda que la siento mía y siento su pérdida. Cuando un poeta sabe que todo está dicho, el mundo se vuelve más pequeño para los demás.
Mi abrazo más grande para ti y para los que tuvieron la fortuna de conocerla.

Javier

fcaro dijo...

Gracias, Javier, conocer su poesía era conocerla, no había máscara entre ellas. Un abrazo.