No hay dinero. Nadie lo dice, pero es así. El jefe está
esperando una remesa de fondos de la Comunidad para comenzar los reportajes. No
hay dinero. Yo sé que eso no les importa a los poetas. Los poetas esperaban, como agua
de rosas, que acudiera septiembre para lanzarse sobre los incautos mirones
madrileños. Hay ansia, que diría Mota. A la redacción llegan continuas convocatorias. Y sobre todo
anuncios de apertura de Talleres de Escritura Creativa, a millares. Falta hacían. Faltan cuentistas en España, por lo menos tanto como sobran jubiladas ociosas. No
hay dinero ni para el bonobús, que ha subido no saben ustedes de qué manera. No podemos salir.

No hay dinero. Sabedores de ello, Pepe Elgarresta y Manuel Lacarta
han publicado libre y digitalmente con Alacena Roja. Lectura libre y libre de papel. Muy de
amor azul Elgarresta y muy de antología socarrona Manolo Lacarta. Pinchen y vean. Como hizo el poeta y activísimo blogero segoviano Amando Carabias creando un blog especial para su Eterna luz sonora . Pinchen y vean. No hay
dinero, pero algo sí. Es el caso que Elvira Daudet, poeta con garra como pocas, ha
retirado de lo virtual su libro Cuaderno del delirio, multivisitado -22430
lectores- y que había editado Alacena Roja, porque va a salir en papel, inaugurando una nueva colección que
prepara Jaime Alejandre, el de Hazversidades. Papel y pantalla complementados.
Vean si no: Alejandro Céspedes ha retirado, también, de la red su Topología de una página
en blanco, por lo mismo: sale en papel, pero a cambio vuelca a la pantalla sus
anteriores papeles. Es el eBook, jefe. ¿Qué estará preparando Alberto Infante? Cosas.
Los contaré más cuando pueda salir. Sobre todo los viernes,
que se está convirtiendo poco a poco en el día clave.
2 comentarios:
¡Qué haría sin ti la red, querido mío!
Eres Cronista Oficial de cuanto pasa, Paco. Y la forma de hacerlo, eso que hace a lo diferente imposible de pisar, pone el signo que convierte a la recta en una flecha, en un signo a seguir. En eso que señala y se señala y nos apunta.
Me gusta leerte Caro Amigo.
También jubilados ociosos ¿no? o ninguno.
En todo caso, lo que si sobra en España en la actual coyuntura, disiento, son cuentistas de todo género y pelaje. Por desgracia.
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