lunes, 25 de noviembre de 2019

Un poema: Con(versaciones)









Hay caminos que existen
para no ser andados,
sino dichos

yo acomodé mis días
a transitar por ellos porque todos 
guardan en sí
una noble belleza: lo inasible

espirales y dúctiles,
nunca, como el poema, se terminan
si no es por abandono, caminarlos
no supone llegar, sino hallar el regreso

lo sé porque con muchos
amigos los he hablado
en las calles y noches de Madrid

también porque yo mismo
con mi tiempo, el de ahora,
–tenga o no la razón– 
converso hasta el desnudo

o porque me sorprendo
andando cuando escribo
con el otro que fui, el que me acecha,
el que inquiere con saña, el que me incita
a justificaciones

una vez los anduve
con el hombre futuro
carente de extrañezas,
ese ágrafo callado que a voces me reclama

el que aún 
no quiero ser.

(Para Alfredo J. Ramos)

4 comentarios:

Miguel Ángel Yusta. dijo...

El caminante y su reflejo...
Otro gran poema.

fcaro dijo...

Caminar es ahora una obsesión, Miguel Ángel.

Alicia Valiente Ruiz dijo...

Experimento en mi vida algo tan tangible, que me sorprende la idea de no poderlo expresar con palabras. Hugh Prather, "Palabras a mí mismo"

fcaro dijo...

Alicia, las palabras son siempre un rodeo. No significan siempre lo mismo. Cambian tanto en quien las dice como en quienes las escuchan. Pero no tenemos otra cosa.