sábado, 26 de enero de 2019

Las poetas, los poetas, Tour Madrid, enero y 2019.


      A pesar de los Uber clandestinos, de que no pagan impuestos, del Madrid trabajador sintaxis, de tanto desasosiego, la poesía mueve, nos mueve, revuelve, agita, convoca, levanta, llama. Y vamos. Hacía tiempo que no lo contábamos. Sepan que el Jefe está contento,que hoy le han pagado, en cash, sus primeros derechos como autor. La becaria, incrédula, lo ha contado varias veces. Escribimos esto para no soportar semejante visión.

Paloma Corrales
(Foto: Esther Muntañola)

      Hizo Berta Piñán una presentación ajustada y brillante. No tanto del nuevo libro de Paloma Corrales, Tratado de invierno, para lo que se llenó el Comercial, sino de la poesía personalísima de la autora, de la manera aparentemente liviana con la que dota de enorme densidad a las palabras. Paloma las deja solas, sin vestir, sin adjetivar apenas. Solas para que defiendan los nuevos significados que les propone. Para la sorpresa. Poesía enjuta, sensorial, sensual, delgada. Berta habló de su delicada astucia en el juego de los pronombres con los verbos. Una poesía que siempre parece preocupada por el acto de la creación y su enigma. Que nunca olvida los momentos emocionales de quien la escribe. Una lectura pausada y una guitarra, la de Chema Abascal, que tiene la virtud de desparecer cuando crece el poema, hicieron juntas el camino. Habló MA Curiel como director de la colección Amstel que edita Amargord. Fue lunes y 21.


(Foto Librería Alberti)

        Uno dos y tres, tres bande… maestros en el ruedo de la Alberti. Venían de la mano a presentar sus ejemplares de poesías completas que ha preparado para ellos Austral. Los tres alabaron su físico: pesan poco, son muy flexibles y tienen un precio al alcance. El libro con todos los poemas vale menos que mi último libro exento publicado, dijo Joan Margarit. Y los otros asintieron. Antonio Jiménez Millán es granadino-malagueño, amigo y compañero de clandestinidad de Luis García Montero. Razones que le hacen visitar Madrid y la Alberti (estuve en la anterior) con frecuencia. Es poeta aseado y un poquito previsible. Luis se mostró dicharachero y cordial, cómo no, y amable como anfitrión. Margarit rechazó con efusión lo aportado por los maestros (escolares) en su formación como persona. Que él se hizo no sabe como. Y que su caída del caballo ocurrió cuando se dio cuenta que escribía en su lengua cultural y no en su materna. Hace tiempo que se corrigió, nos dijo. Fue, de los tres, el que mejor y más fuerte reía las ocurrencias. Nos aviso de que temía caer en el ridículo cuando escribía. Antonio se atrevió a confesar que su abismo temido era la cursilería. Él sabrá, no he leído todavía obra suya. Montero señaló a la ingenuidad como el animal de garras que sentía al acecho. Por esa creencia suya en la bondad de las cosas, remachó. Apenas se habló de poesía, sí de sus alrededores. Por cierto, Joan leyó los mismos poemas que hace 13 meses cuando estuvo en la Residencia de Estudiantes. Con los miles que tiene. Martes y 22.

        El jueves 24 unas 200 personas ocuparon el Centro Riojano para escuchar, por separado, a dos poetas. En salón inferior, Milagros Salvador presentaba su libro T (se les conoce por la letra inicial del título) Tierra sin luz que mira al cielo, dedicado a las diosas de las distintas mitologías. Diosas que ella salpimentaba en las entretenidas introducciones a los poemas. Es dueña, Milagros, de una poesía sin complejos, directa, clara en sus intenciones. Milagros es conocedora de que al otro lado de las cosas está siempre el lector. No necesitó presentador. Estuvo con ella el ingenioso editor que logró acallar el murmullo de la sala imitando, y bien, el sonido de las cigüeñas (pronto San Blas). Aclaró que se llamaba crotoreo a tal proceder. 
Antonio Daganzo
(Foto Pablo Méndez)
En el piso superior de Alcalá 25, Antonio Daganzo reventaba la sala para presentar su nuevo Vitruvio, Los corazones recios. El editor, Pablo Méndez puso voz a un texto del ausente Sergio Macías. Leyó el autor con forma más sosegada, más íntima, más convincente que en anteriores, textos de un poemario de doble provocación. Ambas viven en su conciencia. Una es la de los afanes culturales, la belleza y sus modos, la música en especial. Forma parte indisoluble de su levantar los ojos. Y se desborda en multitud de poemas, casi todos con destino expreso. La otra provocación es la necesidad de responder a los retos del amor con las armas de un corazón templado, sabedor de los premios y castigos, abierto y recio en su estar, en su proceder, en sus respuestas. Los tules que el decir poético procura al lenguaje no logran velar la potencia y la presencia de una fortísima intimidad (con destino no explícito). Antonio expuesto a los soles y la lluvia del existir. Como deben estar los poetas.
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(el tiempo de los versos)

hago un puzzle 
o eso digo 
en realidad 
pongo palabras 
en un mismo poema 
hoy puse 
alrededor 
de los arándanos 
la avidez de la lengua 
nueve palabras 
tres horas casi.

            Paloma Corrales
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LA VERDAD DE LA NIEVE

          Distancias.
          En la vida hay distancias.
                 JUAN JOSÉ DOMECHINA

Quiero que no lo olvides,
nube roja y dichosa: 
durante largos años 
estas canas que ves las tejí con distancias.

Mentirá quien te diga 
que la nieve no es hilo: 
es el hilo mejor, 
y más aún: 
el perpetuo bordado que junto al sol espera 
sabio y solo en la cima.

Si he de seguir tejiendo, 
si mis días auguran la completa nevada, 
por si de pronto muero de fiel sabiduría 
y no alcancé a decírtelo, 
yo quiero que lo sepas, 
nube roja y lejana, 
fresco cántico: 
jamás la espera fue tan luminosa.
             Antonio Daganzo

4 comentarios:

mayusta perez dijo...

Primera"semana grande" del año poético capitalino, para disfrute y atinada crónica del gran jefe. Como vivirlo. Abrazos.

Juanjo Alcolea dijo...

En este día de natalicio para mí, agradezco la labor informativa de Mientras la luz y de su hombre al mando. Pródigo ha estado enero en eventos y todos supongo que no pueden ser reseñados. Mi apoyo a las ausencias.

fcaro dijo...

Bienvenido a la capital del reino, maño magno. Se le espera, buen Mayusta.

fcaro dijo...

Querido Juanjo, esto de cumplir es una bendición. Como es una bendición asistir y escuchar a los buenos poetas y buenas poetas. Haya fuerzas y tiempo para una crónica o no. La ausencias no son ausencias y bien lo sabes. Ay, y cómo te entiendo.