por accidente
hemos
arribado
a la isla en donde
nos dijeron
que vive Marco Polo,
no el
viajero futuro, sino aquel
—botánico
y poeta—
que
urde con las palabras
altas
transformaciones
no nos
fue
posible
hallarlo,
con
afán le tuvimos en pregunta
y
solo algunos
supieron
en Melórica
darnos
nueva:
que
buscaba ser árbol,
tal su
deseo;
que
duda con tesón
de
las realidades,
que
no es habitual del ágora
después, alguien
dijo que Circe
lo tenía
alojado entre los invisibles.