lunes, 25 de noviembre de 2013

Dos algazaras con voluntad


Poéticas, claro. Castellano-manchegas ambas. Una voluntad de encuentro que no declina. La redacción en pleno de Mientras la luz se hizo necesaria y excepcionalmente viajera.

Una

Pilar Serrano de Menchén, Nemesio de Lara,Carmina Casala
y Juan José Guardia Polaino esperando
(Foto MCBarri)
En Miguelturra, 21 poetas de Ciudad Real (hay más, muchos más, os aseguro) acudieron al V Encuentro Oretania de Poesía convocado bajo el lema La palabra herida. Llamados por la voluntad de Luis Díaz-Cacho y de Julio Criado. Hay un libro editado para la ocasión donde han reunido poemas de conciencia social, de intención cívica, de tibias o sólidas denuncias. Música y poesía. Voces y clarinetes durante dos horas. La mala disposición del escenario, que desplazaba a los poetas lectores, ocultos para gran parte del público ¿y su excesivo número? estuvieron a punto de impedir el buen ambiente, sólo a punto. Se impusieron los poemas. Pero hubo riesgo de que estos, por aglomeración, se sofocasen. A seis euros y a fin benéfico compraban los asistentes los ejemplares de un libro bastante bien editado. Distinto y abierto en sus contenidos.
Pedro A. González Moreno
(Foto MCBarri)
Dicen los organizadores que desean continuar, lo merecen. Tal vez sea preciso reducir el número de convocados, tal vez sean precisas nuevas voces. Hubo alegría la tarde del viernes 22 en Miguelturra.
Algazara.
Helos aquí: Nicolás del Hierro, Diana Rodrigo, Eugenio Arce, Nemesio de Lara, Antonia Piqueras, Carmina Casala, Luis Díaz Cacho, Elisabeth Porrero, Francisco Caro, Isabel Villalta, Juan José Guardia Polaino, Luis García Pérez, Luis Romero de Ávila, Natividad Cepeda, Pedro A. González Moreno, Presentación Pérez González, Ramona Romero de Ávila, Manuel Muñoz, Pilar Serrano de Menchén, Ramón Aguirre y Santiago Romero de Ávila. 

Dos

Teo Serna altoparlando
(Foto MCBarri)
La otra en Cuenca, en dos mitades. Viernes y sábado. Estuvimos en la última. La llaman Poesía para Náufragos en honor al libro de Diego Jesús, Itinerario para náufragos. Ni el frío de la Iglesia de San Miguel pudo con ella. Hubo público ¿cuánto? que parecía numeroso al unirlo al endogámico.
José Corredor- Matheos
(Foto MCBarri) 
Condujeron las dos tandas de lecturas José Ángel García y Ángel Luis Luján. Sobrios a ratos. Primer turno lector para Pedro A. González Moreno, Ester Folgueral, Paco Mora y un enchufado Teo Serna. Serenidad, concepto, juego y despendole, por este orden. Teo se ayudó, para leer sus intenciones fónicas, de un altoparlante que hizo las delicias. Recreo. Diez minutos. Volvieron ateridos los fumadores. Segundo turno teñido de homenaje. Leyó inéditos José Ángel García, leyó Pilar Gómez Bedate una selección de poemas de Ángel Crespo y finalizó José Corredor-Matheos con una amplia lectura de su último tusquets, Sin ruido. Poemas esenciales de introspección provocada. Sin novedad en su dibujo: sigue el poeta en su altura, el ave en su aire. También dijeron aquí los que organizan que quieren seguir. El escenario es bello, mas distante. Hizo frío. Climático, aclaro. Aunque no fuera esa la causa única de los múltiples y afectuosos abrazos finales.
Algazara.
Laura Giordani, Fernando Nombela, César Gavela, Ricardo Virtanen, Miguel Mula, Ana Ares, Rafael Escobar, Paco Moral, Amador Palacios, Luz Pichel y Miguel Ángel Curiel (con poemas visuales) fueron lectores en la sesión del viernes.