sábado, 16 de noviembre de 2013

Inédito del XVII


Por azares de bibliotecas ocultas, o semiocultas, ha llegado a nuestras manos un folio en donde se transcribe con minuciosidad un plan de acción contra Quevedo, contra el mismísimo D. Francisco. Parece obra de un grupo desconocido. Sabemos que especialistas de la editorial Cátedra están investigando; intentando identificar si tiene su origen en un comando paramilitar del Condeduque o bien nació como tarjeta de presentación del primer comando "pro poesía antimétrica" formado en 1627 por García de la Rota.
Dotado de forma actual legible, este es el texto.


Tras lograr
que los goznes consientan,
entrar en la cabaña del siglo XVII

llegar frente a Quevedo con un hacha

amenazar saqueo,
destrozarle el pupitre, los papeles,
hacer que se acurruque
en un rincón del cuarto,
hablar como el que vuelve
de sentir menosprecio

pisar
violentos sus lentes, orinar
sus tinteros, con ira
acercarse,
mencionar su cabeza y levantar el arma

buscar
con el filo su frente de volcán despacio,
anunciar con el ceño, con el gesto,
lo inminente del golpe

esperar su mirada.



12 comentarios:

Ana Garrido Padilla dijo...

Si non è vero è ben trovato. De Francisco a Francisco, es un poema enorme y revelador

Un abrazo, Maese.

sag dijo...

¡Fascinante!

Sagrario.

JOSÉ LUIS MORANTE dijo...

No sabía que existiese el terrorismo poético en nuestra literatura; sabía que existían gamberros hormonales que escribían sonetos cortitos y perpetraban décimas de catorce versos, pero confabular contra Quevedo con un cinturon de malas intenciones bajo la camiseta es la primera noticia. Por fortuna, Quevedo es Bruce Lee en poesía. Y con un par de tortas les pondría en órbita. Qué cosas. Abrazos.

David Morello dijo...

Genial!

fcaro dijo...

Tal como lo encontré, Ana. El mérito, si lo hay, está en haberlo seccionado con cierto cuido.

fcaro dijo...

¿Te gustan estos juegos del XVII, Sagrario?

fcaro dijo...

Las cosas, José Luis. No sé como acabaría el asunto, ni siquiera si se llegó a ejecutar. Se investiga si la huida a Torre de Juan Abad tuvo que ver con estos asuntos.
D. Francisco era un titán, en eso estoy contigo.

fcaro dijo...

David, yo creo que D. Francisco escapó con vida, para nuestro bien.

Alfredo J. Ramos dijo...

Qué cosas. Otro folio semejante, amigo Caro, vi no ha mucho (uno se contagia muy pronto del fraseo) y, aunque no lo recuerdo con total precisión, sí retuve que contenía los vocablos "ablar" (sic), "defecar", "sueño" y "meada", supongo que bien puestos en algunos de los huecos que en esta versión aparecen rellenados de otra forma. Digo yo que será una variante del mismo palimpsesto. Intentaré recuperar el supraescrito, que cuando lo vi me pareció falso de toda falsedad: era el lugar una almoneda de libros de mala catadura, cuyo dueño es más falso que el perro cancerbero, y no le presté más atención que una leve sonrisa. Pero al ver ahora esta versión que tan generosamente nos ofreces, me entran dudas de si no sería la una tan verdad como la otra. Seguiré en la pesquisa. Lo cierto es que las lecturas a las que mi torpe memoria, pero memoria al fin, me llevan, ofrecen variantes que, como en sombras, hacen emerger la chispa quevedesca como si se desbordara de alguna caldera boteril en la que sin duda pena la parte más perversa de su humor, mientras que todo lo demás flota eterno en el ya consabido polvo enamorado que cada estación llega puntual a la atmósfera para recordarnos que, como el virus mutante de las gripes, hay flores del ingenio que nunca se marchitan.

(Tras visitar varias veces el lugar, no había encontrado forma de dejar huella de paso. Hoy al fin la encontré. Sea entendida, además de en la perplejidad que comparte, como una forma de agradecimiento por tantas noticias, y otras nuevas, como aquí uno aprehende. El comentario, amigo Paco, no es más que una secuela de aquella fugaz vista entre Papiros, no sé si recordás...)

Manuel dijo...

Que D. Francisco sobrevivió esté fuera de toda duda. Tu presencia lo atestigua!.

fcaro dijo...

Alfredo,me dejas en duda. Me dices que viste algo semejante en una chamarilería de éditos. En Cátedra creen que el affiche es auténtico. Mientras la luz está orgulloso de la exclusiva. De D. Francisco y sus múltiples enemigos jamás se dirá todo.

Bien recuerdo la brevedad entre papiros de aquella tarde matadera Pero basta par saber de la complicidad. Habrá otros momentos de las que la cerveza pueda ser testigo.

Me traigo hasta aquí tu bien leída Posada de medianoche.

fcaro dijo...

Vivió Manuel. Y muerto ya, hay noches que me habla.