jueves, 14 de junio de 2012

Divino Carnaval. Miguel Galanes. Un poema


Divino carnaval. El canto de Deucalión es un poemario que exige tensión lectora. En ella estoy. Es la última entrega de Miguel Galanes, editada por Vitruvio (11 euros). Pablo Méndez es un hombre de olfato. Autor y editor llevaban años rondándose. Ha habido encuentro.

Miguel Galanes presentando Divino Carnaval
en el Café Comercial el viernes 18 de mayo
El poemario significa ruptura en las formas acostumbradas del poeta, pero significa también una profundización en sus obsesiones. Viene de lejos la enorme categoría poética de Miguel Galanes, creador de mundos, constructor de lenguajes. Predomina el eneasílabo, aunque el poeta, siempre libre, impide que las nueve sílabas le constriñan, se le impongan. Miguel siempre es libre, Miguel siempre rompe. Nunca las ataduras métricas lograrán ceñir su voz, buscada como azar, como pleita, buscada dúctil.

Miguel Galanes presentando
el libro en Daimiel
el pasado 5 de mayo
El carnaval, la juerga, la fiesta de la vida y sus contradicciones, la máscara que muda y que todo lo muta, el rechazo de la fama y el éxito como búsqueda, el anhelo de los sencillo, las preguntas, los condicionales, el baile de contrarios, un espacio necesario para el roce, lo individual, lo permanente que deviene en volátil; Deucalión y Pirra transformando piedras en voluntades humanas, la herencia barroca del mundo: escena de la fugacidad, del desengaño, el orden y el caos, la perversión que acecha, la constante paradoja; el castillo de Calatrava la Nueva como lugar de canto, como alta luz que vigila; la antítesis como mirada, el hombre como espectador y como personaje. Ciudad y/o Naturaleza. Vivir como tragedia. Lo absurdo y la belleza en sucesión. El carnaval. Miguel Galanes y la tensión lectora.


Hay que volver, pero mientras este poema sobre una provocación inmediata y por su compromiso


Aquellos días ya perdidos 
vuelven la máscara en engaño, 
culo y miradas con guarronas 
trazas. Lo mismo el bleu jeans 
que una chaqueta de pana, 
guapos que ocultan voto y timo, 
compraventa y oro. Las tarjetas 
con el reclamo de serpiente; 
y en sus feas nalgas descubiertas, 
el aquellarre de los pelos, 
la mascarada y los posibles, 
la bolsa llena y el registro 
repleto. Ellos, la máscara, 
a fino suenan. Cheque falso. 
¿Qué nada aquí es agradable? 
¿Que qué se escurren de estos versos 
como por un estercolero? 
La martingala pirotécnica, 
los bucles, la memoria hitórica, 
los arlequines de la rosa 
made in spain y rojo engaño. 
Rosa y hojarasca. Baratijas. 
Tribulaciones de la sarna 
de Pepo y Zapa, juntos todos, 
con otros muchos licaones 
en la cucaña del poder 
sobre truncadas marionetas. 
Risa, los naipes bien marcados, 
espada en ristre y atentado, 
brújula ciega, humor negro 
y humo, mucho humo en esta casa, 
rica en jirones y a tiras 
por sus fronteras. Esta patria, 
reino de Taifas, ahora en venta.