lunes, 9 de septiembre de 2013

Buenos días, septiembre


Para Lola Franco, poeta de Guadalcanal



Esto es una flor de cactus, 
esto es un poema. Surge en mi patio 
cada cinco o seis años. 
No me importa. Es su tiempo. 
Yo siempre espero. 
Es una flor perfecta,
 perezosa, bella, profunda. Dura 
en esplendor apenas 24 horas. 
Luego declina. 
Yo permanezco atento. 
Y conmigo septiembre, su luz. 
En algunas 
ocasiones abre cuando soy presencia, 
cuando tiemblo. 
Sé por eso que ella también aguarda. 
Es un poema. Es un instante solo. 
Sólo a dos. He querido 
mirarla, fotografiarla, escribirla. Yo 
soy ese insecto 
que merodea su canto, que atisba su
profundidad. Que tal vez se interne. 
Sé que mañana morirá. Que debo gozar 
estas siete 
de la tarde del 8 de septiembre. Ahora.
Sé que el gozo es percibir 
cuando uno crea. Cuando es creado.

La flor del cactus. Feliz
como yo en lo inútil
de la belleza.  

6 comentarios:

Lola Franco dijo...

Es preciso gozar ese instante en que amanece una flor,de cactus,de arena o de melancolía porque aún no existe el instante siguiente y,cuando exista,se habrá extinguido ya ese instante primero.....gracias por compartir conmigo esa bella flor.

Anónimo dijo...

¡Buen presagio para empezar el nuevo curso! La belleza, lo simple, lo humilde, lo eterno... Bienvenido Carísimo. ¡Se abre el telón! Y te abrazo. Carmina

MARÍA SANZ dijo...

Querido Paco, yo también me alegro de tu vuelta al blog, y más cuando lo haces con una entrada tan hermosa. Abrazos.

Ana Garrido Padilla dijo...

Gracias por el regreso, Paco. Y por la luz, hora ya está completa.

Un abrazo.

Amando García Nuño dijo...

Sabes que mañana morirá, sabes que mañana morirás. ¿Quién puede estar seguro de que es menos efímero el instante del insecto?
Abrazos, siempre

Manuel dijo...

Conozco esa flor, Paco. Lo que no sabía es que solo se nos brindaba de tarde en tarde.

Hasta creo que tengo una foto de Rosa con una de ellas en el pelo.

Lo cierto es que tardas mucho en venir y me lleno de impaciencia.

Un abrazo.