miércoles, 11 de abril de 2012

Pregunta

A los lectores de Mientras la luz.

Bien hallados. La cosa, dicha con urgencia, es que el jefe quiere saber si este texto es prosa prosa o prosa poética. Frente al mar alicantino, hemos mantenido opiniones distintas. Discusiones nocturnas, con daniels, no violentas. Dicho de otra forma. Uno opina que sí y otro que no está escrito con la tensión que la poesía exige. Este blogero solicita la opinión de los lectores. Sin refugios. No vale el clásico de “es poesía aquello que yo digo que es poesía”. Y sin trucos. No vale aquel tan viejo de intentarlo con renglones segmentos.
Hemos acordado mantener en secreto el nombre del autor para no influir en opiniones. ¿Os atrevéis? Basta decir Sí o No (bien para vosotros mismos -sin hacerlo público- o bien para todos).
También se admite no decir.

Un hombre feliz

Un amigo mío era el más listo de la pandilla en cuestiones de dinero. No hacía planteamientos sofisticados. Simplemente, su sentido común le permitía prever los acontecimientos tal como en realidad sucedían e interpretarlos correctamente. Con este sencillo procedimiento amasó una buena fortuna y ayudó a que otros lo hicieran, pues la amistad era una de sus grandes debilidades. Sin embargo, era austero, decía que le gustaba el dinero en abstracto, pero sus gustos eran económicos. Sentía curiosidad por todo, también por la cultura, pero no deseaba profundizar más allá de ciertos límites, pues, según comentó en cierta ocasión, “la muerte es una tragedia tan grande que, si pensamos en ello, la vida se convierte en algo inaceptable”. Creo que concebía la existencia como un viaje que uno debía realizar rodeado de buenos amigos, por ello, cuando observaba que los viejos se quedaban solos y perdían sus puntos de referencia, no hacía el menor comentario, pero su silencio era el discurso más elocuente. También consideraba que todo era un juego y uno debía participar en él de la mejor manera posible. ¿Por qué había que hacerlo? Era otro tema prohibido. En resumen: organizó su vida de forma tan perfecta que era la envidia de cuantos lo rodeaban y tal vez fue así feliz, pero cuando se lo pregunté respondió que naturalmente esa era otra pregunta sin respuesta.



8 comentarios:

La Solateras dijo...

No sé muy bien dónde está el límite entre la prosa prosa y la prosa poética, pero en mi opinión este texto es prosa prosa; aunque el contenido tiene un punto de poesía, está contado en prosa.

He dicho.

Besos a ti y a tu jefe.

Jesús Aparicio González dijo...

Es un bello texto en prosa.

Un abrazo

Anónimo dijo...

Es lenguaje denotativo y, por tanto, prosaico

Isolda dijo...

Es un texto en prosa, sin más.

Amando Carabias María dijo...

Me sumo a la opinión del resto de comentaristas: prosa, que no prosaísmo

Miss Leticia Redgrave dijo...

Prosa y no de la buena, sino de la vulgar. Para leer que eran sus "planteamientos sofisticados" y que había "amasado una fortuna", ni me hubiera puesto las gafas...

blog del poeta Manuel López Azorín dijo...

Para mi es prosa. Abrazos Paco

samsa777 dijo...

Querido amigo:

¿Cómo va todo? Cuelgo aquí la información que te prometí el otro día:

El próximo viernes día 29, a las ocho de la tarde, leeré poemas en el Café Libertad 8 de Madrid (Calle Libertad, núm. 8).

¡Espero que coincidamos por allí!

Por otro lado, me gustaría hacerte llegar un libro, ¿me podrías dar tu dirección de correo electrónico y nos ponemos en contacto por esa vía? Mi e-mail es fjmartinezmoran@hotmail.com

Un fuerte abrazo,
Francisco