domingo, 22 de mayo de 2011

Elvira Daudet y Sol

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He pasado el sábado leyendo de nuevo el libro de Elvira Daudet y viendo las imágenes de Sol. No he querido ir. Estaba llena de amigos y de jóvenes. Gracias Alfredo, Laura, Isabel. Es su tiempo, es su tiempo. Llevan razón en pedir decencia, en pedir respeto, en pedir que se les mire, que se les escuche. En decir igualdad de trato. En decir pueblo. Pero para ello tenían que hablar. Gritar, aunque sea mudamente, como han hecho. Buscar salida en este laberinto político-liberal-económico de donde ¿quiénes? no quieren que salgamos. Es preciso exigir decisiones y es preciso aguantar las consecuencias de tales decisiones unidos. Me imaginaba, tal vez haya estado, a Elvira Daudet, poeta que me impresiona, entre tanta denuncia, entre tanta voz alta y entre tanta alegría. De todos cuanto poetas conozco creo que es a ella a quien más auténticamente le corresponde ambiente tal. Lo sé por su libro, lo sé por sus poemas, lo sé porque escribe con una sinceridad que ni de lejos yo puedo vislumbrar. Si es preciso el temblor del alma y la conciencia para hacer del lenguaje poesía, ella tiene el secreto. Seguro que no es la más formal poesía que vieron los siglos, pero hay en sus palabras tanta verdad como en la gente de Sol.  
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2 comentarios:

Ángel Isidro dijo...

Heroico ejemplo el de la puerta del sol y otras ciudades de España y de
Europa, democracia Rel o 15-M,
Parecerá tópico pero hace ya unos
años un servidor había soñado con
que esta sería la única solución,
le fue comentado alguno de mis
sere más cercanos, se cumpolió
mi predición. Gracias providencia.
Saludos cordiale
Ángel.
http://elblogdeunpoeta.blogspot.com/

Elvira Daudet dijo...

Queridísimo Paco:

GRACIAS, amigo.Nunca nadie me ha dedicado un homenaje tan hermoso, lleno de respeto y sinceridad. Aunque mi herramienta de trabajo ha sido siempre la palabra, estos excesos amorosos de los amigos por inmerecidos, me dejan muda de asombro y de pudor.
¡Qué poco nos vemos y cuánto te quiero!, sin haber hablado más que cuatro palabras el primer día. Y no obstante, creo que te conozco desde siempre.

Dándome una vuelta por tu blog he visto, también, la bella y generosa reseña que dedicas a mi
Laberinto carnal y a los amigos presentes en el acto. Que los dioses premien tu bondad con los éxitos y la felicidad que mereces.

Un fraternal abrazo con mi sincera admiración.
Elvira
Nota: En cuanto pase este barullo te escribiré un comentario a tu bello libro que, hasta ahora, sólo he visto por encima.