lunes, 4 de abril de 2011

El Alambique de Ángel Crespo y Amador Palacios


José Corredor Matheos, Amador Palacios, Ángel Guinda, Agustín Porras y Pilar Gómez Bedate
 Las personas que aparecen en esta fotografía presentaron hace unos días en el Ateneo de Barcelona la revista “El Alambique”. El número 2, el que se destina a glosar la obra y la vida de Ángel Crespo. Número que estoy deseando que sus editores me hagan llegar. Hicimos en este blog la nota sobre la presentación del primer número, que adquirí. Estuvimos en la que se hizo en el Ateneo de Madrid de este número 2, y no pude comprarlo, estando a la venta: hubiera sido el único, los demás asistentes lo tenían como gentileza y no era de buen gusto romper tan relajado ambiente. La presentación de “El Alambique” en la ciudad final de Crespo, muy exitosa de público, precedió en pocos días a la presentación en Ciudad Real, su lugar natal, de una biografía del poeta manchego. Alcoleano, más bien.



Ángel Crespo
Amador Palacios, poeta, crítico, cronista del postismo y amigo personal de Ángel Crespo, es el coordinador del número citado de "El Alambique" y el autor de la biografía del mismo que ha editado Almud, editorial que vive gracias a la voluntad de Alfonso G. Calero y de la Junta de Comunidades. La modestia material de la edición no oculta la fortaleza del intento. Amador ha trazado una línea clara en donde vida y obra alternan su discurso con sobriedad y justeza. Sin alardes eruditos, pero con sabia información y largueza de buen gusto, los perfiles de Ángel Crespo se muestran nítidos tanto en sus etapas de formación o joven postista como en la travesía desde el realismo mágico al compromiso de la época de “Poesía de España”. Después la crisis poética, moral y cívica que lo llevó al peregrinaje, a la mixtura de las lenguas y las afamadas traducciones, a la alquimia final del fuego y sus ocupaciones. Amador deja claro el afán sagrado por la poesía, afán que ocupó al manchego desde la infancia a sus horas finales. Me ha agradado especialmente la narración comedida de las relaciones entre biógrafo y biografiado. Y sobre todo que Amador no pierde nunca de vista la fidelidad de Ángel, en y tras sus múltiples viajes, con los hombres, las noches, las jaras y los ciervos, los panes y el rocío de sus paisajes juveniles de Alcolea de Calatrava. Tan mismos y tan cerca de los míos.
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Como en el vaso

Como el agua toma la forma
del vaso, así la luz
que con tanto afán busco
pueda tomar la forma
que no sé imaginar
de mi propia mirada.

¿O tomar mi mirada
la forma de la luz?

(Poema de Ángel Crespo escrito sobre su lápida, en Calaceite.)


2 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Estuve en la presentación de la revista en Barcelona, no podía perderme el abrazo de Agustín Porras ni el de Ángel Guinda, la revista es realmente exquisita.

Abrazos
Marian

fcaro dijo...

No me extraña Marian, que estuvieras. El acto y la revista lo merecen. Agustín, Amador, Ángel Y Pepe Corredor son buenos amigos. No he tratado a Pilar, de quien tan bien me hablan.

Te esperamos en Madrid. Paco