sábado, 14 de junio de 2014

La visita del vino



Llegas y no
es posible nombrarme ni decirte

alrededor de ti hay verbos
y nombres entornados,
alrededor de ti penetra
la brisa que convierte 
en altares de óxido el lenguaje.

Enfermo de consciencia
como te espero y vivo,
sano al beberte: traes
alrededor de ti la ofrenda del misterio

haces pronta la noche y la prolongas

vives, bebo,
vienes conmigo y me haces
vivir a dos hasta soñar dos muertes.

Agotado, te vas, 
te vas y sin embargo 
en mi garganta dejas una voz que resiste

sabes
que sólo tras tu paso 
se desboca lo puro, 
lo bello se hace carne,
es posible el enigma del poema.