lunes, 9 de enero de 2012

DE LOS CAMPOS, DE NOSOTROS

En préstamo he tomado este vacío,
el reino pobre de las tierras negras
y de la flor agreste del arzollo.
De estos campos sin nadie, cereales,
que antes fueran praderas de fervor,
hago mías sus densas amapolas,
hago mío su espejo de abandono,
hago mías sus lindes,
las quejas vomitadas
de un callado volcán, mío su llanto.

Pasaron los verdugos, son los restos
del fruto de sus hachas; agostaron
la canción campesina, los sudores
y nada queda ya, sólo pureza
de una luz que reparte sus harapos
por las cumbres cercanas de los cerros;
de una luz sin piedad, infinitiva,
que supo de estos campos
-tierras de tiempo y hoces-
y es sólo ya tangencia, voz en duda.

Aquí fuera tu cuerpo, en viejos trigos,
aquí fuera el afán, nuestro cansancio,

aquí la dócil presa de tus ingles,
aquí los soles turbios y las tardes
disputadas al lila de los brezos.
Aquí celara el sol nuestras prisiones
abatidas, carnales; fueran verdes
barrotes las espigas,
como versos sabidos,
verticales, de un libro que olvidamos.

En estas tierras altas, labrantías,
que habitamos tú y yo y el solitario
divagar de la yunta rompedora,
tan sólo un alto cuarzo nos recuerda.
Yo he tomado prestado su vacío,
el daño de tu piel, su débil cielo,
y esta tarde sin sol, sin ti, buscada,
por salvar de la ruina
tu voz y lo que fuimos,
y este tiempo tan último de octubre.

Ya sé que terminó lo que fue tacto.
Sé que guarda la tierra en su memoria
las deseos entonces esparcidos,
y que no he de volver. Con el viento,
aire solo sin paz, menesteroso,
trae la noche el sabor a despedida,
a cólera serena, que desciende
sobre aquello que fuera nuestro gozo.

Como amara tu cuerpo
los amo todavía,
campos de juventud, callada patria.
.

6 comentarios:

Isolda dijo...

Emocionante tu poema, Francisco. El título responde con creces al hermoso texto.
Besos de feliz año!

La Solateras dijo...

Querido y desconocido amigo Paco Caro: tus versos me han emocionado y te aseguro que no es fácil.

Un abrazo

blog del poeta Manuel López Azorín dijo...

Quien ha dicho, querido Caro (valga la redundancia)que tú sólo escribes breves poemas, como salvas de luz, digo yo. Aquí queda un buen ejemplo de poema, no tan breve, repleto de emoción, que golpea los sentidos, que remueve la tierra, el tiempo, el alma y se queda, por fin, en el corazón y el pensamiento.
Un abrazo

fcaro dijo...

Mis queridos amigos, me alegra que os haya llegado este poema. Fue escrito con un paisaje muy concreto en mi retina y con un tiempo muy concreto en mi corazón. Si algo he logrado que quede, me doy por contento. (Tiene cierto tiempo).

Anónimo dijo...

¡Qué gusto volver a la hermosa rutina del encuentro! La palabra reconfortante y siempre nueva, salvadora, amiga...
Y qué hermoso este enero que nos reune y nos promete.

Gracias, carísimo.

Carmina

fcaro dijo...

Espiritual y humildemente majestuoso este enero y sus días. Calienta como nunca la rutina de ser visto por ojos que te quieren. Y que quiero. Bienvenida Carmina.