En Cnosos
conocí la casa
y un poeta al que nacían árboles
en los pasillos, y en las habitaciones escondía
gorriones y leopardos a
los que sustentaba con alpiste y sonetos
observé, sorprendido, cómo
hacían madeja, cómo enredos, en
sus pies las palabras rogando ser escritas sobre
su piel sin luego, o empeñadas en
olvidar pasados, en
buscar aventura en su garganta tenía
la voz piedra, bien recuerdo, no
me dijo su nombre, pero aún hoy lo
reconocería.
Volveré la próxima primavera a Knosos.. Ese mundo griego antiguo que me fascina como la piedra brilla al sol del mar de Creta. Igual tropiezo con el poeta tuyo de antaño y de versos de madeja de olas. Feliz Navidad querido Paco para ti y tu familia.
Volveré la próxima primavera a Knosos..
ResponderEliminarEse mundo griego antiguo que me fascina como la piedra brilla al sol del mar de Creta.
Igual tropiezo con el poeta tuyo de antaño y de versos de madeja de olas.
Feliz Navidad querido Paco para ti y tu familia.
Me está que te guste Cnosos, como a mí, Soraya
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