jueves, 9 de marzo de 2017

Último sol de febrero

Con saliva buscada, y entre dudas,
aquel que abandonaste
escribió con las albas
de este patio y su sueño
los primeros poemas

 recuérdalo esta tarde,
cuando la voz te brota
del temblor que ahora eres.

Aquel
adolescente y tú,
dos orillas en aspa, dos espejos
que enfrentados se miran, dos que extrañan 
los otros hombres
que con el tiempo fuisteis

y el amor o el hastío que habitaron.

Piensas que todo está
callado en ti (y en él)
y que nadie sabrá de lo pretérito
si en este
febrero -que te inquieta, que te inquiere-
nada dices ni escribes.

Dudas. Miras la tarde,
alta y sol, y los ves
pasar indiferentes, en voz baja pronuncias:
Ni siquiera los pájaros
sospechan el secreto.

6 comentarios:

mayusta perez dijo...

Amor, belleza y emoción en estado puro. Dominio de la forma, que se amolda como caricia de viento en la palabra. Osadía la mía al comentar el asombro. Un abrazo, maestro.

fcaro dijo...

Lo que es una caricia es tu comentario, Miguel Ángel. Creo que todos guardamos el secreto de aquel adolescente que quedó sepultado al tener que elegir entre los múltiples caminos que la vida ofrecía. Ese que nunca ha muerto. No sé si está bien contado.

mayusta perez dijo...

Naturalmente que está bien contado. Pero el poema es como una partitura musical donde el autor (poeta) escribe su música (poema) y el intérprete (lector) la revive y puede matizarla de formas varias.Cada lector la puede sentir de una manera y en cada momento...Ahí esta, en mi siempre modesta opinión, la verdadera grandeza de la gran partitura, del poema con calado...

Angel Guinda dijo...

¡Qué bien llevas el poema de la mano de la experiencia, del corazón y del entendimiento, con palabras precisas y ritmo justo!

fcaro dijo...

Querido Ángel, no estoy descontento, Creo que el poema dice lo que intentaba decir. Eso lo supe cuando lo terminé. Así este oficio.

Andres Zuniga dijo...

Un gran placer pasar por tu blog. Te invito a que me visites. Saludos!!
http://andreszuniga-escritor.blogspot.com.ar/